Aprender te pone frente a lo desconocido

Cuando te enfrentas a lo desconocido juegas con negras.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Un preamplificador para cápsula de bobina móvil.

Las cápsulas de imán móvil, o de reluctancia variable, dan salidas superiores a los 2 mV sobre una carga de unas decenas de miles de ohms, generalmente 47 Kohms. Sus hermanas de la alta sociedad, las de bobina móvil, entregan apenas entre 0,1 y 0,3 mV sobre unos pocos ohms de carga. La mayoría de los preamplificadores con curva de corrección RIAA son inadecuados para tan bajos niveles de señal; por lo que hace falta un transformador de baja a media impedancia o un preamplificador de muy bajo ruido, baja impedancia de entrada y alta linealidad.

Existen transistores de efecto de campo especiales para estos fines, pero son muy caros y difíciles de encontrar. Por este motivo R. Schnebelen y C. Ducros se decidieron a crear un circuito más económico y con prestaciones suficientemente buenas. El transistor de entrada no representa el mínimo de ruido que es posible lograr, pero es bastante silencioso, barato y fácil de conseguir. La configuración con base común no es muy frecuente en audio, sino que es un circuito muy usado en radiofrecuencias. Pero esta configuración da muy baja impedancia de entrada y la combinación con un transistor PNP en carga repartida produce un muy buen rechazo de ruido. Además, la ganancia de corriente hace posible el uso de cables mallados más largos.

El circuito que se ilustra a continuación fue publicado en Radio Plans, hace algunas décadas y da excelentes resultados si se presta atención a los componentes, a la prolijidad en el armado, la ausencia de lazos de masa y el ajuste del fonocaptor, como veremos más adelante.




Los componentes pasivos no lo son tanto, y menos en estos voltajes tan ínfimos. En las resistencias se producen fenómenos tales como la autoinducción, el efecto electroquímico, el efecto semiconductor y el de par termoeléctrico. Buscar el componente más próximo al ideal es una tarea trabajosa, pero que produce una satisfacción inmensa cuando el resultado recompensa todo el trabajo hecho. Las marcas Rodenstein y Sofcor están entre las mejores. Muchos resistores de metal óxido o de película metálica resultan en el refuerzo de agudos, hay que cuidar el balance. Con los capacitores la cosa se complica más. Cuando circula corriente por cargas o descargas las armaduras tienden a contraerse o a dilatarse según el sentido de la corriente. También hay movimientos por atracción o repulsión eléctricas. La robustez es esencial para mantener el capacitor "lo más quieto posible". Por ejemplo, es preferible un capacitor con dos láminas de metal y dieléctrico, que un dieléctrico metalizado al vacío. También importa la solidez del recipiente, que mantiene apretado al conjunto. Cualquier deformación en el capacitor va en desmedro de la calidad de la reproducción de la señal eléctrica. Por ese motivo los autores han indicado marcas y modelos de capacitores y también procedieron a compensar respuestas colocando capacitores en paralelo.

El circuito impreso original cabe en una placa de 75 mm x 110 mm, pero esto depende del tamaño de los componentes que usted pueda encontrar. Como guía, se reproduce un trazado del impreso en esa medida. Ignoro cómo se verá el archivo en el monitor, pero las marcas en las esquinas indican los límites de una plaqueta de 110 mm x 75 mm.



El dibujo que sigue indica la posición de los componentes sobre la cara opuesta de la plaqueta:




El resultado final dependerá en gran medida de la forma en que esté calibrado el sistema cápsula-brazo fonocaptor. La cápsula deberá fijarse firmemente con tornillos de plático o de aluminio. Cualquier economía de peso será beneficiosa. La púa debe ser tangente al surco en dos puntos situados a 66 mm y 121 mm del eje de giro. Además, la bandeja giradiscos debe estar perfectamente nivelada y en una mesa de gran masa. Algunas de estas mesas tienen patas regulables y una plomada pequeña que se centra en una marca cuando la mesa está bien nivelada. Si el brazo puede ser regulado en su altura, habrá que efectuar ese ajuste. No hay otra forma que hacerlo a oído. Colocando el brazo más alto a propósito, se irá aproximando su altura hasta obtener la reproducción homogénea de todos los instrumentos. Algunas cápsulas acentúan los agudos y otras los graves. Un trabajo de paciencia encontrará el punto de mejor audibilidad en todo el espectro de audio.

Resulta indispensable usar pilas o baterías (que pueden ser recargables dentro del mismo preamplificador, pero cuando no está en uso), para asegurarse de no introducir zumbido por el filtrado. Imaginen que estamos hablando de 100 microvoltios de señal promedio, por lo que es mejor la incomodidad de cambiar baterías a pelear con un zumbido inevitable, por pequeño que parezca. Estamos en un circuito de alta ganancia y con señales extremadamente bajas. Mejor prevenir que lamentar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada